Nacho, remontándose a su mas tierna infancia, no recuerda haber escuchado cintas de los “Pitufos” y demás música infantil. El recuerda como su primera cinta una de “varios” en la que se encontraban grupos como Iron Maiden, Helloween, Judas Priest, AC/DC, Accept …
Sus gustos musicales comenzaron, quizá influenciado por su hermana, con el Hard Rock y Heavy Metal.
Su interés por la guitarra nació cuando conoció a esta serie de bandas claramente “guitarreras” y un par de años después, con 11, empezó a aporrear por su cuenta una guitarra española que tenía por casa. Durante los 12 y 13 hizo incluso algún cursillo (nada serio)
El sabía que el sonido que escuchaba de sus grupos favoritos nada tenía que ver con el que salía de su vieja guitarra y quiso acercarse mas a esos solos frenéticos pidiendo a sus padres una guitarra eléctrica (cosas de críos, ¿o no tanto?)
Habiendo convencido a sus padres y por mediación de su abuelo (brillante trompetista de la sinfónica de Zaragoza que llegó a tocar con Monserrat Caballe, Alfredo Kraus y otros grandes de la opera) consiguió una guitarra y “ampli” baratos con los que siguió, ya mas en serio, en esto de las seis cuerdas siendo mas adelante cuando entrara en el mundo de la distorsión.
Durante varios años fue conociendo la guitarra de forma autodidacta hasta que decidió incorporarse a clases de guitarra moderna con el gran guitarrista oscense Alberto Pueyo (Tolo). Posteriormente siguió recibiendo clases con el mismo profesor pero esta vez en la academia de música "Tchaikosky". En esta época, Nacho, descubrió el enorme abanico de posibilidades que ofrece el mundo de la guitarra: estilos, sonidos y sobretodo un concepto sobre este instrumento que nunca habría aprendido de forma autodidacta.
Por ahí entonces sus gustos musicales ya se habían ampliado hacia las vertientes mas duras del Metal centrándose principalmente en grupos como Sepultura, Pantera, Cradle of Filth, Agathodaimon y demás grupos Trash, Death y Black Metal aunque nunca dejando de lado otros como Iron Maiden, Helloween, Dio, Judas Priest, Manowar, Blind Guardian, Dream Theater…y muchos del rock clásico como Toto, Whitesnake, Van Halen, Rainbow, Deep Purple ...
Gracias a sus estudios musicales empezó a conocer y apreciar música de estilos muy variados: blues, jazz, pop, funky, etc… y grandes guitarristas como Eric Johnson, Satriani, Paul Gilbert, Nuno Betancourt. Aunque si de guitarristas hablamos, en la vida musical de Nacho, siempre ha estado presente su “idolatrado” Steve Vai por su originalidad, técnica y carisma.
Nacho, antes de Salto al Vacío, pasó por varios grupos entre los que se encuentran DFK (punk), MayDay (trash metal), Ex Inferis (black metal melódico) aunque su estilo favorito de estos es el Trash Metal.
En Salto al Vacío, este guitarrista, se encarga principalmente, de componer e interpretar los solos y arreglos de guitarra.
Fuera de la música, Nacho Villar, es técnico superior en el desarrollo de aplicaciones informáticas, lo cual le ha permitido unir la música con las nuevas tecnologias y tener conocimientos en software de edición, composición y mezcla de audio así como el diseñar y realizar la página web de Salto al Vacío.