David Navarro descubre la música a muy temprana edad cuando a los 5 años curioseando en una de las habitaciones “secretas” de su casa encuentra una guitarra española dentro de un armario. La guitarra esta totalmente desafinada pero a él le fascina el sonido de las cuerdas al hacerlas sonar.
Pasan los años y poco a poco se va empapando del sonido de la música a través de su familia, ya que en su entorno familiar son amantes de este arte, sintiendo una atracción especial por esta.
A los 14 años cuando esta cursando 8º de E.G.B. tiene la oportunidad de aprender a tocar la guitarra en su colegio en unas clases extraescolares de rondalla y decide apuntarse. Es allí cuando realmente toma contacto con un instrumento y su aprendizaje.
Pasado un año sigue con su aprendizaje folklórico pero esta vez en su localidad natal, donde comienza una etapa creativa en la que siente ganas de componer canciones, bastante alejadas de sus clases de folk y más cercanas a la música que escucha en su habitación y en la pandilla de amigos.
Así pues influenciado por el rock español de esa época (Barricada, Siniestro total, etc…), y el rock y el pop anglosajón (Bon Jovi, Queen, AC/DC, Toto, etc…) empieza a componer sus propios temas.
A los 17 años, con un dinerillo ahorrado decide comprarse su primera guitarra eléctrica con su correspondiente ampli.
Con su nueva guitarra y nuevas influencias musicales adquiridas que van desde la sicodelia de Pink Ployd al sonido de los sintetizadores de Jean Michel Jarre o la música que escucha en la emisora Radio 3, decide formar su primer grupo de música con el nombre de DAYAR, convenciendo para ello a dos amigos de la pandilla que le acompañaran en su aventura musical, Roberto Pueyo a la Bateria y Javier Betran al Bajo.
Con esta formación dan vida
a los temas de David y a versiones de temas de grupos ya antes citados en
un concierto que realizan en su propia localidad.
Un año después repiten este mismo concierto con los temas más
elaborados y otros nuevos, esta vez contando con un nuevo miembro en el grupo,
David Sauras a la Guitarra.
Esta será la última vez que el grupo toque en directo ya que
meses después el grupo se disuelve por desmotivacion por parte de sus
miembros.
Paralelamente durante estos años David pasa de la música de rondalla a la música coral entrando a formar parte del coro local Ars Nova y comienza a recibir clases de solfeo, guitarra clásica y eléctrica.
En diciembre de 1996 ante la necesidad de poder dejar sus temas grabados se compra un multipistas analógico Tascam de 8 pistas y un teclado Yamaha para poder grabar todos los instrumentos junto con la voz.
Al año siguiente se encuentra en el salón de su casa con la batería del grupo anterior, el multipistas Tascam, el teclado, una guitarra Yamaha Pacifica, un amplificador Marshall 800 recientemente comprado, un equipo de música y algunos micros, así que surge la necesidad de ir con la música a otra parte antes de que lo echen de casa.
Con la ayuda de su familia, especialmente
de su padre (este se dedica a la construcción) se construye un local
de ensayo en un viejo cubierto de su casa.
El local de unos 40m2 lo divide en dos habitaciones, una más grande
como local de ensayo y la otra más pequeña como sala de edición
y mezcla.
Este local será más adelante el local de ensayo de Salto al vacío.
Aprovechando la nueva instalación
graba varias maquetas a otros grupos de Huesca entre ellos Less, ahora afincados
en Madrid con un disco recién sacado al mercado.
Esto le ayuda a familiarizarse con el mundo de la grabación de estudio,
cosa que aprovechará en el futuro como compositor.
En el año 1998 compra su primer ordenador con el fin específico de poder grabar los temas y las ideas que le van surgiendo conforme va descubriendo nuevos tipos de música y abriendo su abanico de gustos musicales: Pat Metheny, George Benson, Sade, el Acid Jazz, el funky, o la música electrónica : Bjork, Everything but the girl, Chemical Brothers , Leftfield, Massive Attack, Omni Trío, Rinôçérôse, St. Germain, etc…
En la actualidad David continúa sus estudios musicales de armonía y guitarra compaginándolos con el aprendizaje de las nuevas tecnologías aplicadas a la música.
Dentro de Salto al Vacío, David es uno de los dos guitarras aunque su sonido en bastantes ocasiones se aleja del timbre clásico de la guitarra eléctrica, moviéndose a sonidos mas procesados a través de multiefectos que se adentran en terrenos mas propios de los sintetizadores, además también aporta algunos temas de composición propia que forman parte del repertorio de Salto al vacío.